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Kimche, la plataforma de inteligencia artificial que está revolucionando el sistema de educación

jjjjDestacados como uno de los “100 líderes jóvenes 2017” por la revista El Sábado de El Mercurio, Sebastián Arentsen (27) y Lucas Espinoza (27) son los creadores de Kimche, sistema de alerta temprana que anticipa casos de riesgo escolar como el bullying, la baja en rendimiento académico y las inasistencias.

Ambos Ingenieros Civiles de la Universidad Católica, se conocieron en Italia en un Magister de Gestión.  Su amistad se dio fácil y hasta el día de hoy comparten una gran filosofía de vida: trabajar en proyectos que contribuyan a la sociedad.

En abril de 2017 dijeron “Nos tiramos a la piscina” y así fue. Sebastián realizaba un estudio de asistencia en un colegio de Santiago: “Ahí me di cuenta que era un sistema antiguo, donde había una gran cantidad de botones y configuraciones que no se entendían mucho, llamé a Lucas y partimos”.

Movidos por la educación y por su pasión por el análisis de datos, crearon un sistema de inteligencia artificial que utiliza big data y Machine-Learning. La información recolectada es entregada a los profesores, quiénes son los encargados de tomar las decisiones.

Actualmente monitorean a 6.000 alumnos y trabajan con una municipalidad y diez colegios. Esperan este 2018 seguir creciendo y fortalecimiento su plataforma con nuevos datos.

¿Cómo nace Kimche?

Sebastian:

Todo esto nace una vez que nos tocó hacer un estudio de asistencia en un colegio y le dije al director “bueno páseme sus datos para ver quiénes son los niños que faltan, ver los cursos que están bien o los que están mal”. Nosotros somos ingenieros y nos gusta mucho el tema de análisis de datos y generalmente los colegios tienen perfiles más humanistas, abordan muy bien todo el tema de desarrollo del niño, la autoestima y el trabajo familiar, pero no está este rol de control de gestión o análisis de datos, no es algo que se aborde como parte primordial en los colegios.

Entonces, accedo a esta plataforma que era bastante compleja y solamente me dejaba descargar por curso y solo un mes de asistencia, yo quería ver la asistencia completa y me demoré como tres horas en sacar todos los datos. Finalmente, cuando pude terminar y hacer el análisis de los datos, encontré súper interesante el fenómeno que causó, ya que generó un movimiento súper positivo sobre todo en la Directora del colegio, quien quiso llamar a todos los padres con hijos con riesgo de asistencia y además, felicitó a los profesores jefes con buena gestión.

Aquí fue cuando pensé ¡Oye! estudié solo un dato y generamos esto ¿por qué no ponemos todos los datos del colegio en un computador y vamos informando de manera personalizada a cada uno de los docentes para que vayan tomando acciones? Ahí fue cuando me contacté con Lucas, ya que él también trabajaba todo este tema de manejo de la información.

Y a ti Lucas en ese momento ¿Qué te pareció la idea?

Seba me contó este tema y la verdad es que los dos siempre hemos estado muy vinculados a temas de educación. El Seba estuvo a cargo del preuniversitario de ingeniera, yo hago clases de alfabetización digital en un hogar de ancianos. Cuando me llamó, yo estaba trabajando en una empresa, pero medio aburrido porque no generaba ningún valor y ningún impacto social.

¿Este fue el motivo principal para que dieran el gran paso?

Claro, durante nuestro paso por la universidad aprendimos a usar muchas herramientas. Además, con Sebastián nos conocimos en Italia en un magister de gestión y aprendimos muchas cosas que se pueden implementar en educación y que no se hacen. Este fue el principal objetivo, poder llevar toda esta tecnología y conceptos de gestión a las escuelas, y así apoyar la toma de decisiones basándose en datos.

El problema principal es que tienes un profe y 40 alumnos. Siempre habrá entre tres y cinco alumnos buenos que responderán las preguntas, te van ayudar a todo el desarrollo de la clase. Por otro lado, habrá tres o cuatro que son un poco más desordenados que empiezan a jugar con el compañero y hay un 80% de alumnos que pasan desapercibidos, nosotros los denominados los niños “topos”, porque viven bajo tierra y nunca nadie se entera de su existencia, ya que es imposible controlar a 40 personas.

Entender cómo le va a cada uno de ellos en historia o ver los talentos que tiene cada alumno, tampoco es la responsabilidad del profesor.  Para los profesores hacer estudios estadísticos de los datos de alumnos cuando tienen que hacer las pruebas, corregirlas, planificar, atender a los padres… obviamente no les alcanza el tiempo. Lo que nosotros hacemos a través del análisis de los datos es triangular y generar visualización de lo que ocurre y así lograr que el docente tome acciones informadas, lo que se llama Data Driven Decisión.

Lo que pasa es que hay que integrar mucha información, analizarla y una vez que se logra entender se pasa a la acción, a las decisiones, pero todo eso es un ciclo que es muy difícil y complejo de implementar para los colegios ya que, por un lado, no hay profesionales que hagan este análisis de datos y, por otro lado, hay mucha información pero que está distribuida en distintas fuentes.

¿Cómo se ha ido desarrollando esta idea a lo largo del tiempo?

Básicamente el concepto o la idea en sí y lo que nos motiva no ha cambiado casi nada, lo que sí ha madurado mucho es el servicio, la forma que entregamos los datos y la visualización.

¿Cuál fue el motivo principal que los impulso a emprender?

Sebastián: A mí me tocó antes trabajar en un emprendimiento que se llama Papinotas, que ganó el premio Avoni 2015 y ahí me empapé con todo el tema del emprendimiento, de la energía, conocí a Natalia Espinoza una persona llena de ganas y motivación por la educación y ahí dije ¿por qué no?

Lucas: por mi parte siempre quise emprender, Seba justo detectó esta oportunidad, que me gusta porque la educación es un mundo que necesita mucho apoyo y donde el impacto que se genera es tremendo. Entonces si quieres cambiar una sociedad al final la educación es la base y si nosotros podemos empezar a generar cambios con algún aporte o granito, al final no es un trabajo, aunque a veces decimos que trabajamos 36 horas de las 24, pero los hacemos porque estamos felices, nos encanta.

¿Qué significa Kimche para ustedes?

Sebastián: aportar súper directamente. Mira, la otra vez mandamos una alerta a una profe porque un alumno había bajado su asistencia, la profe detectó que tenía problemas con una compañera y en conjunto con la UTP tomaron acciones, finalmente se dieron cuenta que era un caso de Bullying. Ese caso te muestra que son pequeños esfuerzos que gatillan conversaciones entre los profes y el impacto que tiene finalmente en los colegios es gigante y nos motiva un montón.